Una enorme alimaña, con enormes dientes, y asquerosa baba pegajosa, que al saltar sobre el quedo impregnada en mis botas,
La bestia intento derribarme con su enorme cola, era de suponer que sintió el olor a comida dentro de la nave, lo golpee incesantemente, pero parecía no sentir los golpes,
GT de Rank salto de la nave y se elevo con su propulsor y disparaba su arma con esmero, ocasionando simples quemaduras a la criatura, pero con una puntería increíble dio justo en el ojo del bicharraco este, me moví de su camino para que chocara con una gran roca y quedase aturdido...
La criatura choco bruscamente quedando desorientado, pero menos tiempo del que esperaba, el reptil sintió mi olor y me siguió... si bien no podía tener la comida de la nave, debió pensar que yo era la comida que necesitaba... se movió tan rápido que logro acorralarme, en ese momento brinque hacia su nariz, corrí por encima de su lomo, saque mi sable láser y se lo enterré en la columna hasta que pude partirlo en dos, al caer muerto, baje del cuerpo del reptil, orgullosa de la matanza tan rápida, y sentí un leve aplauso tras de mi...
Y vi a un hombre, de cabello negro con pequeños cuernos, de un aura aterradora y mirada decisiva, miro mi sable y se acerco a mi...
GT de Rank grito desde la nave, “de el te iba a hablar, es el único maestro Sith que vive en este planeta!!!”, me sentí halagada por su aplauso, el aun no decía ninguna sola palabra, el sonrió suave...
Yo ante la oportunidad tan espontánea y afortunada del momento, no halle nada mejor que ser desagradable y rebelde, propio de mi edad por lo demás, lo mire como si no fuera nadie, y le dije “si quieres aplaudir algo, llegaste tarde, el día que mate a mi maestro era un día para alabanzas”
El se encanto conmigo, se rió con una carcajada fuerte, y dijo “te vi perder contra el Jedi, tienes un buen estilo, buena forma y un buen arma, pero mientras tengas miedo y actúes brutamente no lograras nada, el matar a uno o mas maestros, no te hace una Sith.”
¡¿Acaso quieres probarme?!
La bestia intento derribarme con su enorme cola, era de suponer que sintió el olor a comida dentro de la nave, lo golpee incesantemente, pero parecía no sentir los golpes,
GT de Rank salto de la nave y se elevo con su propulsor y disparaba su arma con esmero, ocasionando simples quemaduras a la criatura, pero con una puntería increíble dio justo en el ojo del bicharraco este, me moví de su camino para que chocara con una gran roca y quedase aturdido...
La criatura choco bruscamente quedando desorientado, pero menos tiempo del que esperaba, el reptil sintió mi olor y me siguió... si bien no podía tener la comida de la nave, debió pensar que yo era la comida que necesitaba... se movió tan rápido que logro acorralarme, en ese momento brinque hacia su nariz, corrí por encima de su lomo, saque mi sable láser y se lo enterré en la columna hasta que pude partirlo en dos, al caer muerto, baje del cuerpo del reptil, orgullosa de la matanza tan rápida, y sentí un leve aplauso tras de mi...
Y vi a un hombre, de cabello negro con pequeños cuernos, de un aura aterradora y mirada decisiva, miro mi sable y se acerco a mi...
GT de Rank grito desde la nave, “de el te iba a hablar, es el único maestro Sith que vive en este planeta!!!”, me sentí halagada por su aplauso, el aun no decía ninguna sola palabra, el sonrió suave...
Yo ante la oportunidad tan espontánea y afortunada del momento, no halle nada mejor que ser desagradable y rebelde, propio de mi edad por lo demás, lo mire como si no fuera nadie, y le dije “si quieres aplaudir algo, llegaste tarde, el día que mate a mi maestro era un día para alabanzas”
El se encanto conmigo, se rió con una carcajada fuerte, y dijo “te vi perder contra el Jedi, tienes un buen estilo, buena forma y un buen arma, pero mientras tengas miedo y actúes brutamente no lograras nada, el matar a uno o mas maestros, no te hace una Sith.”
¡¿Acaso quieres probarme?!

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