“¿esperas saber mas de Kamira ahora, Cam?” dijo mi maestra después de que aterrizamos en otro planeta para seguir mi entrenamiento, después de no haber dicho nada en todo el viaje, yo aun no me recuperaba del mal estar después de esas alucinaciones extrañas, la verdad, ahora al no tener pasado, solo la mire y pregunte mi ultima duda de Kamira “¿cuándo Kamira murió y nací yo?”
ella solo soltó una risa leve, “Kamira murió allá, pero tu naciste el día que mataste a mi discípulo... tu primer maestro Sith” dijo seria esperando alguna reacción, la cual no ocurrió, me di cuenta que el hombre que mato a mi maestro, que me violo a mi y a las escoltas y que mato a mi única amiga, era solo un discípulo de ella, pero no me afecto para nada, es mas, me emociono enormemente... el solo era un discípulo, y mato a tantos sin esfuerzo alguno, su destreza era increíble aun q su inteligencia no tanta, yo tenia mas posibilidades de ser alguien mas poderoso... llegamos a una casa abandonada, obviamente otra casa de esta maestra... note que le gustan los climas extremistas, en fin,
el punto es que ella se arreglo y me hablo de lo q me esperaba para mi entrenamiento...
que primero aprendería a enfocar la fuerza para amortiguar golpes, y protegerse, también al igual que en mi visión, usar la fuerza en un solo punto para matar, después me enseñaría como pelear con la espada láser como corresponde, me enseñaría a manipular mis pulsiones para incrementar mi poder, me enseñaría a focalizar la energía Sith hasta crear una especie de rayos de energía, ahí mi expresión cambio enormemente, jamás había oído de rayos de energía... ella me observo y me comento que ella aprendió después de muchos años, que son pocos los Sith que lo logran, y se rió...
en la casa abandonada, le dije que me enseñara lo antes posible todo, que tenia cuentas pendientes con un maestro Jedi que debían terminar, ella me miro algo molesta, se movió rápido como si fuera a golpearme, sentí su mano en mi cabeza y después lentamente retiro el brazo, me había puesto algo en la cabeza... ella solo se alejo un paso atrás y me dijo “aprenderás precisión primero” salto y rompió abruptamente el jarrón q puso en mi cabeza rompiéndose en pesados con una sola patada certera, quede completamente ilusionada como cuando vez una nave despegar por primera vez, o cuando después de crear su sable lo enciendes por primera vez, esa admiración que te deja perplejo y casi idiota... se que este entrenamiento será duro, pero se nota que cuando termine... seré invencible...
después de mi reflexión y parálisis temporal ante la impresión, la maestra me llevo a una especie de cueva subterránea... “imítame en todo lo q haga, la precisión, la resistencia, la coordinación, la manipulación de la fuerza y comprender el lado oscuro tomara tiempo y dedicación” se desvistió ante mi y con su traje de baño se puso a caminar en unas aguas enormemente frías, se poso y acomodo bajo una roca y comenzó a recibir el frío y desafiante baño de la naturaleza... me acerque muriéndome de frió, perdía la sensibilidad de mis pies a medida entraba en el agua, buscando otra cascada para ponerme bajo ella, pero sentía mi nariz fría y escurriendo, mi cara se enrojecía y tenia que cruzar los brazos para que dejaran de dolerme los senos con el frió, pero finalmente encontré una cascada pequeña, mas bien un chorro y me acomode esperando alguna instrucción de la maestra, ahí me quede recibiendo el agua fría...
ella solo soltó una risa leve, “Kamira murió allá, pero tu naciste el día que mataste a mi discípulo... tu primer maestro Sith” dijo seria esperando alguna reacción, la cual no ocurrió, me di cuenta que el hombre que mato a mi maestro, que me violo a mi y a las escoltas y que mato a mi única amiga, era solo un discípulo de ella, pero no me afecto para nada, es mas, me emociono enormemente... el solo era un discípulo, y mato a tantos sin esfuerzo alguno, su destreza era increíble aun q su inteligencia no tanta, yo tenia mas posibilidades de ser alguien mas poderoso... llegamos a una casa abandonada, obviamente otra casa de esta maestra... note que le gustan los climas extremistas, en fin,
el punto es que ella se arreglo y me hablo de lo q me esperaba para mi entrenamiento...
que primero aprendería a enfocar la fuerza para amortiguar golpes, y protegerse, también al igual que en mi visión, usar la fuerza en un solo punto para matar, después me enseñaría como pelear con la espada láser como corresponde, me enseñaría a manipular mis pulsiones para incrementar mi poder, me enseñaría a focalizar la energía Sith hasta crear una especie de rayos de energía, ahí mi expresión cambio enormemente, jamás había oído de rayos de energía... ella me observo y me comento que ella aprendió después de muchos años, que son pocos los Sith que lo logran, y se rió...
en la casa abandonada, le dije que me enseñara lo antes posible todo, que tenia cuentas pendientes con un maestro Jedi que debían terminar, ella me miro algo molesta, se movió rápido como si fuera a golpearme, sentí su mano en mi cabeza y después lentamente retiro el brazo, me había puesto algo en la cabeza... ella solo se alejo un paso atrás y me dijo “aprenderás precisión primero” salto y rompió abruptamente el jarrón q puso en mi cabeza rompiéndose en pesados con una sola patada certera, quede completamente ilusionada como cuando vez una nave despegar por primera vez, o cuando después de crear su sable lo enciendes por primera vez, esa admiración que te deja perplejo y casi idiota... se que este entrenamiento será duro, pero se nota que cuando termine... seré invencible...
después de mi reflexión y parálisis temporal ante la impresión, la maestra me llevo a una especie de cueva subterránea... “imítame en todo lo q haga, la precisión, la resistencia, la coordinación, la manipulación de la fuerza y comprender el lado oscuro tomara tiempo y dedicación” se desvistió ante mi y con su traje de baño se puso a caminar en unas aguas enormemente frías, se poso y acomodo bajo una roca y comenzó a recibir el frío y desafiante baño de la naturaleza... me acerque muriéndome de frió, perdía la sensibilidad de mis pies a medida entraba en el agua, buscando otra cascada para ponerme bajo ella, pero sentía mi nariz fría y escurriendo, mi cara se enrojecía y tenia que cruzar los brazos para que dejaran de dolerme los senos con el frió, pero finalmente encontré una cascada pequeña, mas bien un chorro y me acomode esperando alguna instrucción de la maestra, ahí me quede recibiendo el agua fría...

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