miércoles, 9 de julio de 2008

capitulo 30




Cada mañana ella con un nuevo vestuario y peinado, me llevaba a caminar por diversos lugares, donde probaba mis habilidades en la naturaleza, me arrojaba troncos, me hacia pelear en lugares inestables con criaturas que ni siquiera habría imaginado que existían, con olores y pieles que solo después de que quedaban muertos bajo mis pies podías apreciar, ya que en la pelea con suerte sentías el tiempo de respirar, después ella me hablaba de mis errores y me guiaba, siempre con paciencia, como si se tratara de una hija o algo similar... a veces me atacaba de la nada, con la fuerza o con una patada precisa, que nunca lograba darme cuenta hasta que sentía su pie en mi cara...
La verdad cada vez podía sentir los sonidos que hacia al cortar el aire con sus uñas... pero aun así , no era lo suficientemente rápida para esquivarlos...
Una vez me hablaba de cómo debía siempre ser la que sobreviviera a las batallas, por que su legado viviría en mi... que mi principal objetivo era evitar el daño para mi misma pero con mi oponente, debía siempre habituar el lugar, hacer que me favorecieran las condiciones mi objetivo en la pelea debía ser el estar siempre buscando controlar el ambiente como al oponente hasta llegar al lugar de matarlo, a medida me enseñaba a utilizar mi sabe láser con las técnicas que ella había desarrollado, seguía diciéndome como actuar, que debía ser casi invisibles en la oscuridad, para sorprender a las victimas y utilizar las emociones de temor y sorpresa de mi rival o victima como a ella le gustaba referirse, debía ser imposible de cazar, moverme con gran rapidez en mis desplazamientos y silenciosa a la hora de matar, a menos que buscara ser una leyenda viva, pero un encanto que poseía el sigilo era ser confundida con algo tan siniestro como un demonio o fantasma, mientras me mostraba como atacar de manera frontal con mi sable... durante mis lecciones siempre me decía que debía recoger información por medio del espionaje y todas sus actividades correlacionadas para siempre estar mas adelante que mis victimas... cada una de sus lecciones me sonaban cada vez mas directas y esenciales, mi maestra sabia como hacer las cosas... era cosa de mirarla para saber que con solo mirarme ya sabia todo de mi, y claro, ella estuvo espiándome tiempo antes de saber yo que ella existía, siempre muchos pasos antes que yo.
Era una mujer increíble... una vez terminada la lección de sable láser y su motivadora conversación, me arme de valentía para preguntarle... quien era ella... que fue su vida, por que llego a ser una Sith... no se que cambio en ese momento, pero yo quería saber todo de ella, como llego a tener tanto poder, y que acontecimiento hizo que dejara de ser una Jedi y fuera una maestra tan implacable... ella me miro y guardo su sable... se paro frente a mi, y me golpeo tan rápido que ni siquiera sentí el cortar del aire, al verme en el suelo, me recordó que no debía preguntar nada... pero aun así se agacho y me golpeo con dos de sus dedos dejándome inmóvil en el suelo... y comenzó a hablar “no me arriesgare a que tu repentino interés sea una trampa para matarme y llamarte Sith... aun no estas lista mocosa, pero si te ayuda a tener conciencia de lo que te enseño, te contare que fue lo que paso conmigo, tu hermano, el consejo Jedi y mis hijos... mi nombre ahora es Darth Redilia...”