jueves, 12 de junio de 2008

capitulo 21


Llegamos a una cueva, que ya estaba acomodada para vivir, esta mujer parece que entrenaba ahí, había sangre congelada impregnada en partes de las paredes, un centro de tierra firme y seca, rodeada por ladrillos y algunas cenizas, habían unos pilares de madera en diversos lados, pero gastados, como si los hubiesen pateado hasta trisar su corteza... ella se acerco a un agujero y me tiro unas prendas... “si vas a ser mi instrumento, debo cuidarte hasta que me dejes de ser útil, así que abrígate”
Habría rechazado la ropa de manera prepotente, pero la ropa estaba seca y tibia, no podía resistirme.
Al cambiarme de ropa, tome mi sable láser y me puse frente a ella quien también se había cambiado de ropa.
Pero su primera reacción ni siquiera involucro algún dialogo, extendió su brazo y con la fuerza me arrojo a la tierra, cuando quise levantarme de repente se movió tan rápido que no me di cuenta como fue que apareció detrás de mi, y me golpeo la cara con el codo,
Se mantuvo quieta y cuando quise atacarla con mi sable, sin moverse de su lugar levanto la pierna a tal altura que su rodilla rozo su nariz, y su talón me desencajo la mandíbula sin ningún esfuerzo, luego adopto una postura extraña, flexionado las piernas y con una mano abierta uso la fuerza para mantenerme en el aire...
Nuevamente se movió tan rápido que no la vi y apareció a mi lado y con un golpe certero a mi estomago me arrojo al suelo, tal fue el impacto que llegue a rebotar en la arena, trate de levantarme del suelo, sentía como si la pelea con Ga-Bo se repitiera,
Pero ella se abalanzó sobre mi y puso su pie en mi cara... “vamos, estoy solo calentando, Kamira, ¿ya se te paso el frió?” la muy desgraciada se rió de mi y desapareció de mi vista, me logre parar y la vi parada dándome la espalda, era el momento, corrí tan rápido como pude alce mi sable directo a enterrarla en su nuca...
Al fin iba a derrotar a una verdadera maestra, pero ella sin siquiera voltearse, bloqueo mi espada con la suya, y me agarro la otra muñeca...
Me hele completamente, ella expandió su pierna derecha hacia atrás después la izquierda, y corrió en mi abdomen, pecho y cara sin soltarme en ningún momento, cosa que se volteara y tirarme al suelo uso la fuerza para arrebatarme mi sable de las manos, lo junto con el suyo y los tiro fuera del circulo, puso su pierna en mi cara y me arrastro por la arena, después puso su pie en mis glúteos y me dijo
“creo que ya te vas a poner a llorar”
y de un momento a otro debajo de mis ojos sentía la humedad de mis lagrimas por la caída de tierra en mis pupilas, aquellas gotas se mezclaban con el sudor y la sangre...

había perdido.

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